Qué es y cómo funciona un equipo solar compacto termosifónico

Qué son y cómo funcionan los captadores solares térmicos para calentar el agua de piscinas
30/03/2018

Hoy en día ha quedado más que claro que hablar de energías renovables no es algo que debamos dejar para el futuro, ya están presentes en nuestras vidas y cada vez son más las empresas y particulares los que han comprendido que la energía solar es sinónimo de rentabilidad, sostenibilidad y eficiencia energética.

Existen distintos tipos de instalaciones y equipos que nos permiten obtener lo necesario para realizar ese salto hacia las renovables. En el caso de la energía solar, podremos emplear un equipo tanto fotovoltaico como térmico. En este artículo nos vamos a centrar  en éste último, concretamente en el de funcionamiento por termosifón, como ejemplo de lo sencillo que puede resultar obtener algo tan esencial como el  agua caliente sanitaria (ACS) respetando el medioambiente.

¿Qué es un equipo solar compacto termosifónico?

También llamado termo solar, se trata de un equipo solar térmico compacto formado por dos partes: una que capta la energía solar térmica a través de placas solares o tubos de vacío y otra, encargada de almacenar la energía calorífica que se ha captado (el acumulador de ACS).

La cantidad de captadores (es decir, placas solares o tubos de vacío) variará en función del volumen y la rapidez con la que tenga que generar el agua caliente sanitaria. Lo más habitual, es que este tipo de equipos se elijan por la capacidad de almacenaje de ACS, lo que establecerá el número de captadores solares térmicos. Sin embargo, ya existen algunas opciones que permiten escoger el mismo equipo con los paneles planos adecuados por norma general o con uno más, para así poder aumentar la rapidez de calentar el agua, muy útil para usos del equipo más intensivos, con uso de ACS durante todo el día, por ejemplo.

¿Cómo funciona?

El equipo solar termosifónico se vale de la diferencia de temperaturas del líquido caloportador para conseguir que éste mismo se mueva por la diferencia de densidad (lo que se conoce como termodinámica). Es decir, como el agua caliente pesa menos que la fría tiende a subir y la fría a bajar, por esta razón, el sistema de termosifón tiene el depósito situado por encima del panel, con lo que se consigue que siempre el líquido caloportador que se calienta en los captadores solares, vaya directamente hacia el depósito y el líquido enfriado (al transmitir el calor al agua del depósito) vuelva a bajar hasta los captadores solares para volver a calentarse.

La principal ventaja de este sistema es su simplicidad, ya que no necesita alimentación eléctrica, tampoco bomba de agua, no ocupa espacio en el interior de la vivienda y su montaje es fácil porque está todo ubicado en un único lugar.

Si fuera necesario, para épocas o días de menor radiación solar, es posible equipar el termo solar con una resistencia eléctrica para poder encenderla de forma manual o automática solamente cuando sea necesario su uso. Esta resistencia permite convertir el termo solar en momentos puntuales en un termo eléctrico, y en algunos casos con esta resistencia se puede evitar tener que instalar otro equipo de soporte a la generación de agua caliente sanitaria.

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